Creamos imágenes y vídeos para explicar lo que haces, presentar lo que vendes y dar presencia a tu marca. Tú nos cuentas qué necesitas; nosotros le damos forma.
Por ejemplo: un tratamiento nuevo, un producto que casi no sale o lo que te hace distinto.
Precio a medida, cerrado antes de empezar. Una pieza concreta o contenido cada mes, sin permanencia.
No es falta de calidad. Lo que haces se entiende de maravilla en persona, pero en una pantalla nadie lo está contando.
«Lo tengo en la tienda, pero mis clientas ni saben que lo vendo.»
Está en la estantería o en tu web, sin nadie que lo enseñe. Y lo que nadie enseña no se compra: se queda donde está.
«En persona lo entienden. En redes, nadie pregunta.»
Tu servicio necesita que alguien lo cuente. Cuando no se cuenta, la gente solo puede comparar precios, porque es lo único que ve.
«Sé que tendría que salir en vídeo, pero no tengo tiempo ni ganas de ponerme delante.»
Grabar, editar y publicar se come la semana. Por eso se queda para la semana que viene, y para la siguiente.
No vendemos vídeos sueltos. Preparamos lo que hace falta para que quien te ve entienda qué haces, qué vendes y por qué contigo.
Lo que vendes, a quién, cómo hablas y qué te hace distinto. Lo recogemos una vez, de tu web, de tus redes o de lo que nos cuentes, y de ahí sale cada imagen y cada vídeo. Por eso suena a ti, y no a cualquiera.
A partir de una foto o del enlace de tu producto, lo ponemos en escena: para qué sirve, para quién es y qué lo hace distinto. Para ese champú que tus clientas no saben que tienes, o para el servicio que mejor te funciona.
Vídeos que cuentan tu servicio como lo contarías tú en persona: qué haces, cómo trabajas y qué cambia para quien te contrata.
Tu gemelo digital, hecho con tu permiso a partir de unas fotos, o un personaje que es siempre el mismo y que tus clientes reconocen. Cambia de ropa y de escenario; tu marca sigue siendo la misma.
Publicaciones, paquetes gráficos y portadas para YouTube con tus colores y tu estilo, para que lo que publicas se reconozca antes de leer el nombre.
¿Te visita gente de fuera? El mismo mensaje en inglés, o en el idioma de quien te busca, sin empezar de cero.
Una pieza bien pensada sirve para varios públicos. Cambia el idioma; lo que cuentas de tu negocio sigue siendo lo mismo.
Usamos inteligencia artificial para producir, y no lo escondemos. Lo que sale en cada pieza es tuyo: tu producto, tu local, tus precios y tu forma de trabajar.
A quién te diriges y para cuándo lo necesitas. Si tienes web o redes, partimos de ahí para conocer tu marca; si no, nos mandas fotos y lo que haga falta.
Qué piezas, cuántas y para qué sirve cada una. El precio queda cerrado antes de empezar.
Apruebas lo que se va a contar antes de producir nada. Y si algo no te encaja al verlo, hay una ronda de cambios.
En tu carpeta, al hacer el pago. Lo publicas tú, o quien te lleve las redes, cuando y donde quieras.
Preferimos decírtelo antes que venderte algo que todavía no te toca.
Más contenido traería más mensajes sin respuesta. Lo primero es que cada consulta tenga respuesta a tiempo.
Ver el Sistema Operado →Antes que el vídeo, un lugar donde puedan ver qué haces, qué cuesta y cómo escribirte.
Ver webs y tiendas →No publicamos ni gestionamos cuentas. Te entregamos el contenido listo; lo publicas tú o la persona que ya te las lleva.
Definimos contigo qué necesitas y te damos el precio antes de empezar.
¿No sabes qué pedir? Mejor: así no pagas por lo que no necesitas.
Muchas variantes de un mismo mensaje, para que encuentres la que funciona sin pagar un rodaje por cada intento.
Cuéntanoslo por WhatsApp o en una llamada. Te proponemos qué hacer y te decimos cuánto cuesta, antes de empezar.
Sin compromiso · Precio cerrado antes de empezar · Sin permanencia